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La industrialización del maíz es una de las
actividades agroindustriales que genera mayor valor agregado, puesto que
permite obtener gran número de productos que se consumen en forma directa
o son insumos de otras industrias El sector abastece casi enteramente las
necesidades del mercado argentino y ha iniciado un proceso de exportación,
principalmente hacia los países limítrofes. Como las plantas existentes
trabajan a plena capacidad, el crecimiento del sector requiere concretar
inversiones en el corto plazo.
Algunos testimonios históricos señalan que
el maíz comenzó a industrializarse alrededor del año 1844, con el
propósito de obtener almidón. Anteriormente se empleaban como materias
primas el trigo y la papa. Así, en un principio el almidón era el único
producto resultante, siendo descartados los demás constituyentes del
grano.
Las mejoras introducidas al proceso
posteriormente, llevaron al aprovechamiento de la fibra, el germen y la
proteína y a maximizar la ecuación económica resultante del
procesamiento.
Progresivamente comenzó a obtenerse
dextrosa y gluten feed. Hacia finales del siglo XIX se realizó en Estados
Unidos la primera producción comercial de aceite de maíz. Ya en el siglo
XX, el empleo de la tecnología de enzimas permitió la obtención de otros
productos tales como maltodextrina o jarabe de maíz de alta fructosa.
En la actualidad, cada porción del grano es
aprovechada para obtener un gran número de productos que se destinan al
consumo directo o bien son empleados como insumos en otras industrias. Por
todo esto, la industrialización del maíz es una de las actividades
agroindustriales que genera mayor valor agregado.
PRODUCCION
NACIONAL
La producción argentina de maíz mostró un
constante crecimiento durante las primeras siete campañas de la década de
1990. En el ciclo agrícola 1997/98, el volumen cosechado fue más del 150 %
superior al de siete años atrás.
Varias son las causas de este crecimiento.
Entre las principales puede citarse: el aumento de la superficie dedicada
al cultivo, la disponibilidad en el mercado de nuevos híbridos de mayor
potencial de rendimiento y mejor resistencia a enfermedades y plagas, el
aumento en el área fertilizada, la creciente utilización del sistema de
siembra directa, la incorporación de la práctica de riego complementario,
con la incorporación de máquinas recolectoras de última generación al
parque de cosechadoras y -a partir del ciclo agrícola 1998/99-, el uso de
materiales vegetales transgénicos.
Sin embargo, a partir de la campaña
agrícola 1997/98 se verificó un desplazamiento continuo del cultivo del
maíz a favor de la soja, producto de una serie de factores locales e
internacionales. Este proceso se ha ido agudizando ante la mayor
rentabilidad de la soja frente al maíz.
El principal destino de la producción
maicera es la exportación como commodity, que se desarrolla en un mercado
mundial caracterizado por la fuerte concentración de la oferta por parte
de Estados Unidos, que participa con más del 58 % del comercio
mundial.
A nivel interno, los principales sectores
demandantes son la avicultura, la lechería y la ganadería de vacunos y
porcinos. También se destacan la molienda húmeda y seca, que además de
requerir importantes cantidades de maíz, constituyen eslabones de
transformación que generan una gama de productos de alto valor
agregado.
LA MATERIA
PRIMA
Para comprender mejor el proceso de
elaboración y la variedad de productos obtenidos es necesario conocer la
composición del grano de maíz. Éste presenta diferentes partes, cada una
de ellas con una composición variable.
- La cubierta externa o pericarpio está formada principalmente por
fibra cruda, aproximadamente en un 87 %. Contiene también vitaminas
hidrosolubles.
- La parte más importante es el endosperma. Está constituido
mayormente por almidón (87 %) y proteína o gluten (8 %).
- El germen se ubica en la base del centro del grano. Es la fracción
con mayor contenido de lípidos (33 %) y tiene también un elevado nivel
de proteínas (20 %), minerales y vitaminas.
La composición media de un grano de maíz, expresada en
base seca, se describe en la siguiente tabla.
Composición media del
grano de maíz
|
Componentes |
Promedio |
Rango típico
(%) |
| Almidón |
71,3 |
64-78 |
| Proteínas |
9,91 |
8-14 |
| Lípidos |
4,45 |
3,1-5,7 |
| Fibra |
2,66 |
1,8-3,5 |
| Ceniza |
1,42 |
1,1-3,9 |
INDUSTRIALIZACION
La industrialización de maíz comprende dos procesos
tecnológicamente diferentes: la molienda húmeda y la molienda seca. Cada
uno de ellos permite obtener distintos productos.
Molienda
húmeda
- La primera etapa del procedimiento es la
inspección y limpieza, destinada a eliminar los materiales extraños que
acompañan al maíz. Posteriormente, el cereal limpio se macera con agua a
50º C en tanques de acero inoxidable durante 30 a 40 horas. En esta
etapa la humedad se incrementa del 15 al 45 %. Asimismo se debilitan los
enlaces del gluten y se libera el almidón.
- Posteriormente el grano macerado se tritura
groseramente para despegar el germen de los otros constituyentes. El
resultante de la molienda, suspendido en una corriente de agua, se hace
pasar por hidrociclones donde se separa el germen. Éste se destina
posteriormente a la extracción de aceite.
- El almidón, gluten y fibra contenidos en la suspensión
son sometidos a una molienda fina. Por sus características, la fibra es
menos afectada por la molienda y puede ser separada mediante tamizado.
Este subproducto se conoce como gluten feed y se destina a la producción
de alimentos balanceados.
- El gluten y almidón que permanecen en la corriente de
agua presentan diferente densidad, lo que permite separarlos mediante
centrifugación. El gluten, o gluten meal separado, también se emplea en
alimentación animal.
- El almidón, que se purifica hasta alcanzar una
concentración de 99,5 %, puede secarse y comercializarse como almidón
nativo o ser sometido a procesos posteriores para obtener edulcorantes
nutritivos (jarabes, dextrosa).
- En resumen, por cada 100 kg de maíz procesado (en base
seca) se obtienen: 67 kg de almidón; 9 kg de germen; 16 kg de gluten
feed y 8 kg de gluten meal.
Elaboración de
edulcorantes
- La suspensión acuosa de almidón puede tratarse
con ácido o con enzimas, lo que permite reducir las grandes moléculas
de almidón a unidades más pequeñas. Este proceso, conocido como
hidrólisis, puede realizarse en forma parcial o bien total para
obtener azúcares simples. De esta manera el procedimiento se adapta
para obtener edulcorantes con diferente dulzor y propiedades
físicas.
- El jarabe de glucosa es un
producto cristalino y viscoso resultante de una hidrólisis parcial.
Esta solución contiene alrededor de 20% de dextrosa en base seca. Se
utiliza, junto con azúcar, en caramelería, elaboración de dulces y
mermeladas, helados, productos lácteos, panificación y galletitería.
Se lo emplea por su propiedad anticristalizante, higroscopicidad,
cuerpo, textura y poder humectante.
- Jarabe de maltosa. De la
hidrólisis enzimática del almidón también puede obtenerse
maltodextrina. Es un polvo blanco, rico en polisacáridos y triosas
(moléculas de tres unidades de azúcar simple). Se utiliza en alimentos
para bebés, bebidas cítricas en polvo, caramelos, pastelería, sopas y
caldos y productos lácteos. Sus cualidades están referidas a su baja
higroscopicidad, buena solubilidad y bajo poder edulcorante.
- La dextrosa se obtiene cuando
el almidón se hidroliza en forma completa y posteriormente se refina y
cristaliza. Tiene numerosos usos en la industria alimenticia, tales
como refrescos, jugos y productos lácteos, así como en especialidades
medicinales.
- Un proceso adicional consiste en el
tratamiento enzimático para transformar la glucosa en fructosa, de
mayor poder endulzante. Los productos comerciales obtenidos presentan
42 y 55 % de fructosa. Los jarabes de maíz de alta
fructosa se utilizan como sustitutos del azúcar de caña, en
bebidas, gaseosas, jugos, licores y en general en todo proceso
industrial que utiliza azúcar en fase líquida. En la elaboración de
galletas o tortas, no sólo se lo usa por su poder edulcorante sino por
sus cualidades como humectante y agente texturizador.
Molienda
seca
- El proceso de molienda seca consiste en la reducción
del tamaño del grano y su posterior cernido y clasificación a fin de
separar las diferentes fracciones.
- De esta molienda se obtiene también una importante
variedad de productos, entre ellos cereales para desayuno, harinas y
sémolas. Estas últimas pueden destinarse a la producción de cerveza,
snacks o bien para la preparación de polenta.
- La harina de maíz se emplea en la elaboración de
productos panificados. El germen, al igual que en la molienda húmeda, se
separa y se destina a la extracción de aceite.
- La industria de la molienda seca de maíz exige granos
duros, que rindan grandes proporciones de fracciones gruesas. Por tal
motivo existe una preferencia por los maíces del tipo comercial Flint,
que se adaptan adecuadamente al proceso.
LAS INDUSTRIAS
- En conjunto, las moliendas húmeda y seca utilizan en
promedio el 13 % de la producción nacional de maíz.
- Si se analiza la evolución del volumen de molienda en
los últimos diez años, se observa una tendencia creciente hasta el año
2001. Luego, en 2002 se verifica una caída del 22 % respecto al año
anterior.
- Ambos fenómenos pueden explicarse, en parte, por el
comportamiento del consumo de bebidas gaseosas, una industria demandante
de edulcorantes derivados del maíz.
- El consumo de gaseosas fue creciente entre 1996 y
2001, registrándose una caída en 2002 como consecuencia de la recesión
económica.
- Los niveles de molienda de maíz se recuperaron a
partir de 2003, estabilizándose en los 2 millones de toneladas anuales.
- De este total, alrededor de 1,2 millones corresponden
a molienda húmeda. Los principales productos son fructosa 55, con una
producción estimada de 250.000 toneladas anuales, glucosa con 80.000,
fructosa 42 con 50.000 y almidones con 70.000 toneladas anuales.
- Cuatro empresas se dedican a la molienda húmeda de
maíz. El detalle de las plantas se muestra en la tabla que figura a
continuación:
EXPORTACIONES
- Parte de la producción de derivados de maíz se destina
a la exportación.
- Dentro de los edulcorantes, el jarabe de fructosa es
el producto más importante. Durante 2005 se comercializaron cerca de
46.000 toneladas por valor de 7,8 millones de dólares. El principal
destino de los embarques fue Chile (89 %). También se registran ventas a
Uruguay y Brasil.
- La venta de jarabes de fructosa mostraba un
crecimiento sostenido desde el año 2000 hasta 2004, pero en 2005 se
produjo una retracción del 32 %.
- Le siguen en importancia el jarabe de glucosa y la
glucosa anhidra.
- Durante 2005 se exportaron 25.000 toneladas de jarabe
de glucosa por valor de 5,5 millones de dólares. Nigeria (35 %), Chile
(19 %) y Uruguay (17 %) son los principales destinos. En comparación con
2004, las ventas se incrementaron un 18 %.
- Para la glucosa anhidra, las ventas externas
alcanzaron las 7.000 toneladas por valor de 2,1 millones de dólares.
Brasil (37 %), Chile (30 %) y Colombia (10 %) son los mayores
compradores. Los volúmenes exportados durante 2005 son similares a los
de 2004.
- El almidón es otro de los productos del complejo maíz
que se destina al mercado externo. Durante 2005 se comercializaron
22.000 toneladas por valor de 4,5 millones de dólares, cifras similares
a las registradas en 2004. El producto llega a más de 15 países entre
los que se destacan Chile (44 %), Uruguay (24 %) y Bolivia.(8 %).
IMPORTACIONES
- Durante 2005, las importaciones de glucosa superaron
las 1800 toneladas, por un valor cercano a los 900.000 dólares. La mayor
parte de los embarques proviene de Estados Unidos (46 %), China (25 %) y
Bélgica (19 %). Los valores no muestran cambios significativos respecto
a los de 2004.
- En 2005, las importaciones de almidón de maíz
mostraron una caída del 37 % en volumen y un 52 % en valor en relación
al año anterior. Totalizaron 1.800 toneladas por valor de 512.000
dólares. Casi la totalidad de los embarques proviene de Brasil.
Tal como manifiestan sus protagonistas, el sector ha
podido abastecer casi totalmente las necesidades del mercado argentino y
en los últimos años inició un proceso de exportación, principalmente hacia
los mercados de los países limítrofes. El sector se ha adaptado
rápidamente a los cambios económicos, las inversiones en tecnología han
sido muy significativas y tanto la calidad de los productos como el
equipamiento fabril son actualmente de nivel internacional. No obstante
ello, dado que la actividad se encuentra en plena capacidad, se plantea la
necesidad de concretar inversiones en el corto plazo.
FUENTES CONSULTADAS
“La industria del maíz en la
Argentina”. Jorge Ingaramo. Boletín MAIZAR. Marzo de 2005 – “Producción de
aceite y productos forrajeros de la molienda húmeda del maíz”. Corn
Refiners Association Inc. USA. Revista A&G Nº 29, Diciembre de 1997 –
“Anuario JJ XXXIX Edición 2004” J.J. Hinrichsen S.A. – Cámara argentina de
fructosas, almidones, glucosas, derivados y afines, CAFAGDA – Asociación
Maíz Argentino, MAIZAR - Instituto Nacional de Estadística y Censos,
INDEC.
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